¿Nuevo integrante a la familia?
- OSPAN
- 11 feb
- 2 Min. de lectura
Desde que somos chicos, nos pica el bichito de tener un compañero, un nuevo integrante en la familia.
Si sos de los míos, seguro tuviste más de una conversación familiar para tomar esta decisión. Porque sí, es una decisión. Por suerte, de las lindas.
Mi mamá siempre decía: “Ustedes piensan que es un peluche”. (Las madres y sus frases).
Y aunque a primera vista puede parecer exagerado, si lo pensamos bien, el concepto es claro: es un miembro más de la familia, con sus propias necesidades.
Al adoptar a un perrito o gatito, además de morir de ternura y llorar de alegría, hay algunas cosas que tenemos que tener en cuenta para una tenencia responsable y para compartir una larga vida juntos.
Control veterinario
Es fundamental que la primera acción sea un control veterinario.
Muchas veces desconocemos su origen, sus vivencias, su pasado o incluso su edad.
Con una primera visita al vete se siguen algunos pasos clave: desparasitar, vacunar y pedir todos los tips necesarios.
Por ejemplo:
¿Necesita una alimentación particular?
¿Hay que hacer algún estudio complementario?
¿Cuándo lo vuelvo a traer?
Si ya tenés otras mascotas en casa, también podés aprovechar la consulta para pedir consejos sobre cómo llevar adelante la adaptación.
Desde OSPAN sugerimos realizar un CMI, un estudio completo que te permite tener un panorama 360° sobre su salud.

¿Qué compro?
Si nunca tuviste mascota, te dejamos algunas cosas básicas que estaría bueno tener como primer kit:
Una camita cómoda y acorde a su tamaño
Correa y arnés para grandes paseos
Bebedero y comedero
Juguetes para que se divierta
No hace falta complicarse en las primeras compras.
Si adoptás un perrito, podés sumar alguna pelota o peluche, les encantan.
Si el nuevo integrante es un gatito, un rascador para salvar tu sillón, algún juguete en movimiento o las varitas. Con esas se vuelven locos.
Y si ya sos un pro, podés explorar armando su propio “parque de ninjas”, aunque siendo realistas… después terminan eligiendo las cajas.

Adaptación
Paciencia y tiempo.
Tienen que conocerse, adaptarse a los olores de la casa, entrar en confianza, reconocerse.
No los presiones. Dejalos que, de a poco, se acerquen solos. Ellos mismos te van a ir marcando el ritmo y dando el pie para generar ese vínculo.

Con el tiempo se van a dar cuenta de que ahora tienen un hogar, un espacio seguro, y una mamá, un papá o papis que darían todo por ellos.
Y, por supuesto, no te olvides de disfrutarlos.
Cada mimo, cada caricia, cada siesta compartida es un mimo al corazón. Con el tiempo van a formar un lenguaje único entre ustedes, se van a entender y acompañar.
En algún lugar leí que ellos nos acompañan en etapas de nuestras vidas, pero para ellos, nosotros somos su vida entera.
Hagamos que eso valga la pena.
OSPAN - Elegí cuidarlos mejor.



Comentarios